Perros. Acompañamiento y proceso
Todo empezó con Cosmo, el perrito que me convive, al que adopté en Sevilla. Un señorito andaluz, un personaje de tomo y logo, un Maestro de las patas a la cabeza.
Lo que no me enseñó él, tuve que aprenderlo para poder ser la mejor responsable posible para él y aprender a entender la mejor manera de ayudarle o de estar ahí. Trabajo con perros desde la observación, el vínculo y el acompañamiento real de procesos. No desde la obediencia ciega ni desde fórmulas universales.
Terminando la colaboración con una escuela de mi zona (Escuela Canina La Tejera) organizando grupos, paseos y actividades grupales así como acompañamiento a familias. Después del aprendizaje, me subrayo en mi propia mirada propia. Continúo trabajando de forma autónoma e independiente y creciendo con un proyecto a mi manera. Con el respeto a las vidas y el perro y su bienestar en el centro.

Este es Cosmo en una sesión de fotos armada junto a Erena Aketa. Una vez más, aunando inquietudes.







